Como lo hemos dicho desde hace meses, la coyuntura económica resultó más compleja de lo inicialmente prevista. Factores internos y externos siguen complicando el desarrollo de la economía mexicana. La nota más recientes es que Estados Unidos anunció nuevamente la imposición de aranceles a todos los productos que México exporta hacia ese país. Ello, según el gobierno norteamericano, como una represalia porque México no hace esfuerzos por detener la migración centroamericana hacia Estados Unidos. Si México no detiene o refuerza su política contra la migración, los aranceles se aplicarán de la siguiente manera: 5% a partir del 10 de junio, 10% a partir de julio, 15% a partir de agosto, 20% a partir de septiembre y 25% a partir de octubre. El presidente López Obrador responde llamando a profundizar el diálogo sobre el fenómeno de la migración, argumentando que este problema social no se resuelve imponiendo aranceles. El sector empresarial y otros sectores de la sociedad están apoyando y cierran filas con el presidente López Obrador en su respuesta al gobierno de EU. Si esta decisión se materializa en su versión más amplia (aranceles de 25%), afectará significativamente a industrias locales con alta demanda externa: vehículos, autopartes, electrónicos, entre otros.

Mientras tanto, el Peso se está depreciando más de 2.7% a consecuencia de este anuncio del gobierno norteamericano y llegó a cotizarse el viernes alrededor de 19.7 pesos por dólar. Sólo como referencia: México le exportó a Estados Unidos 358 mil millones de dólares (md) en 2018, casi 80% del total exportado (451 mil md). Simultáneamente, las acciones locales caían alrededor de 1.5% y el riesgo país se incrementaba. Externamente, la repuesta de los mercados también es negativa: el dólar se depreciaba un tanto contra el Euro, el Dow Jones se caía 1.0% (los mercados mundiales retrocedían), los precios del petróleo estuvieron bajando más de 3% y los bonos del Tesoro a 10 años descendían hasta 2.37%, su nivel más bajo desde diciembre de 2017. La postura arancelaria de Estados Unidos está afectando a los mercados financieros y a la economía mundiales.

En otro orden, se siguen deteriorando las expectativas de crecimiento económico para este año. Esta vez, el propio Banco de México redujo nuevamente su pronóstico del PIB para 2019, esta vez a un rango de entre 0.8% y 1.8% (punto central de 1.3%), un ajuste que se explica, según el Banco, por los riesgos que representan factores como un retraso en la aprobación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el riesgo de una baja en la calificación de Pemex y la soberana de México, entre otros. Pero también tomó en cuenta el estancamiento de la economía del primer trimestre del año, cuando el PIB creció solamente 0.1% anual. La actual estimación de Banxico (1.3%) es más baja aún que el promedio de 1.4% esperado por el mercado de analistas privados. El FMI, la OCDE y la propia SHCP estiman que México crezca alrededor de 1.6% en este año.

Nosotros, en Engenium Capital, mantenemos nuestra estimación de que el PIB crecería 1.1% en este año, inclusive con cierto sesgo a la baja, debido al potencial efecto derivado de la decisión del jueves por parte de EU de aplicar aranceles de hasta 25% a partir de octubre, como ya mencionamos. Si esto se concretara, el PIB podría crecer inclusive por debajo de 1% en 2019. Y lanzamos una pregunta: ¿dónde está y qué hace la Organización Mundial de Comercio (OMC) para evitar las arbitrariedades por parte de EU? Como lo hemos dicho desde hace algunos meses, este año luce más complejo de lo que se esperaba tras la elección presidencial del año pasado. El deterioro de las expectativas de crecimiento (también del empleo) se debe no sólo a factores internos, sino principalmente a factores externos, como la desaceleración de la economía mundial y las constantes amenazas y conflictos arancelarios que enfrenta Estados Unidos contra China y México, con quienes ahora ostenta sus mayores déficits comerciales: 419 mil md con China y 82 mil md con México (cifras norteamericanas de 2018).

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

 

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.