El tipo de cambio es una de las variables más importantes de la economía. Tiene múltiples incidencias sobre ésta, principalmente a través del comercio exterior, la inflación y los mercados financieros, entre otros. Técnicamente, el país debería mantener un tipo de cambio cercano al equilibrio, que hoy es aproximado a los 18 pesos por dólar, a fin de no generar distorsiones en algunos precios relativos.

El Peso mexicano se mantiene estable. Al cierre de la administración pasada, la cotización era de 19.40 pesos por dólar y ahora se ubica ligeramente por arriba de los 19 pesos, lo que significa una apreciación de casi 7%, siendo el Peso mexicano el que mejor desempeño ha mostrado en estos meses (a nivel economías emergentes). Esta apreciación se ha dado simultáneamente con una apreciación de casi 2% del Dólar vs el Euro, lo que significa que la ganancia del Peso mexicano no está asociada a una eventual pérdida del dólar, ya que éste ha ganado o se ha apreciado desde hace un año. En consecuencia, otros factores han sido determinantes para la ganancia del Peso.

 

El primero, y posiblemente uno de los más importantes, es que Banxico ha mantenido su tasa de referencia en niveles elevados (8.25% hoy día). Comparado con la tasa de la FED (2.50%), revela un significativo incremento del spread hasta 575 puntos base (cifra actual), lo que no se observaba desde la crisis de 2008-2009, excepto en febrero de 2018 (600 puntos base).

 

Exceptuando algunos países que hoy enfrentan condiciones económicas críticas, México es uno de los países con mayores tasas de interés y que, a la vez, reporta una de las monedas más estables de la región.

 

Segundo, el fuerte incremento en las tasas locales contribuyó a una mayor entrada de inversión extranjera hacia los mercados financieros internos, desde 4,200 millones de dólares (md) en 2017 hasta casi 15 mil md en 2018 (7,236 md sólo en el cuarto trimestre de 2018). Pero también están ingresando mayores divisas por las remesas familiares y por turismo internacional, con máximos históricos en ambos casos. Entre ambos ingresaron 51 mil md en 2017, 56 mil md en 2018 y serán casi 60 mil md en este año. Entre ambos, representan la segunda fuente de divisas más importante de la economía, después de vehículos.

Finalmente, esto se está reflejando en un incremento de las reservas internacionales, hasta un nivel cercano a los 177 mil md al cierre de abril, aumentando más de 3,200 md en los recientes seis meses. A lo anterior se suma el hecho de que la deuda pública externa está aumentando cada vez a ritmos más bajos, no sólo en valor absoluto, sino en términos relativos. Hoy, esta deuda aumenta 1.8% anual vs casi 9% hace un año. En marzo, esta deuda aumentó 3,700 md en un año, cuando hace un año aumentaba más de 16 mil md. Asimismo, el déficit comercial ha dejado de deteriorarse en los meses recientes: -15.5 mil md anuales en noviembre y -14.1 mil md en marzo de este año.

 

Una primera conclusión: a pesar de que el dólar se ha apreciado, el Peso mexicano también, en respuesta, al menos parcialmente, a cierta mejoría en la entrada neta de divisas al país. Al final del día, hay una mayor disponibilidad de divisas en el país y esto está ayudando al tipo de cambio.

Pero también está siendo importante el compromiso del nuevo gobierno con los fundamentales de la economía o, lo que es lo mismo, con el cuidado de los principales equilibrios macroeconómicos. Por ejemplo, el déficit fiscal se ha reducido casi 200 mil millones de pesos (mp), desde 624 mil mp anuales (vista 12 meses) en noviembre hasta 429 mil mp en marzo, lo que significa que su valor baja desde 2.6% del PIB en el tercer trimestre de 2018 hasta 1.8% en el primero de este año. El avance es evidente, y se suma al posible logro de un superávit primario para este año. El incremento anual de la deuda pública se ha estabilizado y ahora empieza a reducirse: ahora crece 6.9% anual y en noviembre lo hacía por arriba de 10%. La deuda ha dejado de elevarse desde el año pasado y se mantendría en alrededor de 46% del PIB. La cuenta corriente de la balanza de pagos también está controlada (alrededor de sólo 1.8% del PIB).

 

Aunque la economía interna está mostrando claramente señales de desaceleración, algunos factores locales mencionados previamente están generando cierta confianza por parte de los inversionistas, razones por las cuales siguen entrando divisas al país y el tipo de cambio se ha mantenido estable en los meses recientes. Una prueba de esto último es que, al menos por ahora, el riesgo país de México ha recuperado su tendencia a la baja y hoy se ubica en 195 puntos, superado en la región sólo por Perú (101 puntos) y Colombia (176 puntos).

 

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

 

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.