En general, el mercado interno es la base de la economía y está conformado principalmente por el consumo (privado y público) y la inversión, mismos que en conjunto equivalen casi al valor del PIB. De medio año para acá, los indicadores que tienen que ver directamente con el mercado interno (o los que lo determinan o inciden) están observando un cambio de dirección hacia la baja, o hacia el deterioro. De acuerdo a los datos de la siguiente tabla, hay cuatro indicadores (inflación, salarios, confianza del consumidor y cartera vencida de consumo) que están mejorando y ello podría representar cierto impulso para el consumo privado. Aunque es subjetivo, destaca el gran repunte de la confianza del consumidor desde mediados del año pasado, y más todavía desde que el nuevo gobierno hizo algunos anuncios a favor de ciertos sectores de la población.

Tabla indicadores Mexico

Sin embargo, hay otro grupo numeroso de indicadores que tienden a la baja y que pronto podrían significar un menor consumo privado o un mayor deterioro de la inversión (afectación al mercado interno en el cuadro). De manera destacada, la generación de nuevos empleos se está desacelerando de manera significativa: los trabajadores asegurados en el IMSS crecieron sólo 3.3% anual en enero, su tasa más baja desde mediados de 2014, mientras los nuevos empleos generados anualmente (642 mil en enero) están en su nivel más bajo desde mediados de 2016. Simultáneamente, el desempleo empieza a aumentar y ello se está reflejando en un deterioro en el ritmo de las ventas (ANTAD, Walmart y las del menudeo general), así como la caída de la venta de vehículos. La inversión sigue sufriendo casi constantemente, mientras otros indicadores también tienden a la baja.

En línea con lo que está empezando a verse en Estados Unidos (donde ha iniciado el aterrizaje), en México también estamos viendo una desaceleración inicial de nuestra economía. Por lo pronto, el PIB podría crecer solamente 1.6% en este año, o un poco menos (creció 2.0% en 2018), esperándose inclusive tasas más bajas para 2020 y 2021. Para los indicadores relacionados con el mercado interno, ya hay varios que han migrado de semáforo verde a ámbar y de éste a rojo, con la mayoría de ellos mostrando una tendencia a la baja. Por su importancia en la economía, si esta tendencia del mercado interno se extiende, será inevitable una afectación a la actividad económica del país, principalmente a aquéllas industrias con concentración de ventas hacia el mercado interno: alimentaria, bebidas, comercio, entre otras. Aunque en el primer año de cada gobierno se suele crecer menos, esta vez está presente un nivel de incertidumbre y pérdida de confianza que no habíamos visto antes. Algunas decisiones gubernamentales están afectando el ambiente para los inversionistas, manteniéndose los mercados inquietos, sin dejar de señalar que desde el exterior también vamos a recibir algunos coletazos en estos años.

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

 

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.