A raíz de la decisión gubernamental de combatir el robo de combustibles a través del cierre de los ductos que los transportan, una docena de entidades del país han padecido problemas de abastecimiento que, al parecer, gradualmente se van subsanando. Hoy, mucho más que antes, se habla del mercado de gasolinas automotrices y nuestra creciente dependencia de las gasolinas importadas. Hay algunos hechos importantes que vale la pena comentar. Primero, actualmente se producen sólo 178 mil barriles por día (BPD) de gasolinas (noviembre de 2018), uno de sus niveles más bajos en varias décadas, cuando su máximo fue en 2004 (con un promedio de 468 mil BPD); lo anterior es consistente con el desplome de la producción de crudo en este mismo periodo: 3.4 millones de BPD en 2004 y sólo 1.7 millones de BPD en noviembre de 2018.

tabla 1 Problema combustible (blog tabla)

Segundo, durante el periodo 2008-2017, la venta interna de gasolinas promedió casi 800 mil BPD, descendiendo en noviembre hasta 737 mil BPD, una contracción de 9.4% anual. Las ventas han descendido hasta sus niveles de 2006-2007, lo cual es una paradoja, considerando que el parque de vehículos en circulación ha crecido significativamente en la última década, desde casi 25 millones de vehículos en 2007 (autos, camiones para pasajeros y camiones para carga) hasta más de 43 millones de unidades en 2018 (aumentó 72%). En una década repunta el parque vehicular y cae el volumen de ventas oficiales de gasolinas. Salta una pregunta: ¿tendrá esto que ver con el mercado ilegal de gasolinas (los huachicoles)?

 

Tercero, en consecuencia, dado que internamente se producen menos gasolinas, el déficit con respecto a la demanda interna ha tenido que cubrirse con mayores importaciones de gasolinas, que el año pasado habría promediado cerca de 600 mil BPD, sus máximos históricos. Esto último está significando que el valor de estas importaciones asciendan ahora a casi 19 mil millones de dólares, nuevamente casi en sus máximos históricos. Estos valores resultan de la combinación de los precios de importación de las gasolinas y del volumen importado.

 

 

Cuarto, el punto vital es que las gasolinas importadas representan hoy 78% de las ventas totales en el mercado interno de este producto. Esto habla de la gran dependencia externa (de Estados Unidos) de nuestro consumo de combustibles y esto representa un riesgo muy elevado, que incluso puede significar un problema de seguridad nacional. Dada la compleja relación comercial con Estados Unidos, una restricción en los envíos de gasolina a nuestro país generaría una parálisis de la actividad económica, en condiciones en que el inventario interno de gasolinas es de apenas tres días, cuando en otros países es de más de 30 días. Es demasiado riesgo que el gobierno debe resolver, por lo que la reactivación de las refinerías tiene sentido, aun cuando -según dicen- pueda resultar más costosa que importar el combustible. Por ahora, por quinto año consecutivo, los precios de la gasolina en México siguen siendo superiores a los de Estados Unidos.

tabla 4 Problema combustible (blog tabla)

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

 

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.