México enfrenta en este momento una coyuntura económica compleja, como suele ocurrir cada año, sea por motivos externos o internos. El momento económico no es fácil y el reto para empresas, consumidores, gobierno y analistas es aprovechar las oportunidades que siempre se presentan, aún en las circunstancias adversas. Por lo pronto, este inicio de año se muestra un tanto positivo en materia de mercados financieros. Por un lado, el tipo de cambio se ha comportado bien, apreciándose desde 19.65 MXP/USD hasta 19.00 pesos, aunque parte de ello se explica por cierta depreciación del dólar frente a las principales monedas del mundo (en parte por los mayores precios petroleros).  A pesar del problema actual de desabasto de gasolina en varios estados del país, el hecho mismo de tratar de combatir este gran problema del robo de combustibles está generando una percepción positiva sobre la decisión del gobierno del combate a la corrupción e impunidad. Si en pocos días se logra controlar este problema y se avanza en el castigo a los responsables, el gobierno enviaría un gran mensaje de que sí puede contra la corrupción e impunidad, en cuyo caso, los mercados lo tomarían positivamente y representaría un avance parcial en la recuperación de la confianza. El tipo de cambio se muestra positivo, a pesar de algunas decisiones y/o iniciativas fallidas,  como el NAIM, comisiones bancarias, suspensión de las subastas petroleras y anulación de la reforma educativa, entre otros. La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) también ha avanzado en la última semana.

Mientras tanto, otros indicadores muestran comportamientos mixtos. Por un lado, la confianza del consumidor de diciembre se elevó hasta 105.6 puntos, su nivel más elevado desde agosto de 2007, lo que estaría revelando la aceptación de los consumidores a las primeras decisiones del gobierno de AMLO: el aumento al salario mínimo y el anuncio de algunos programas de apoyo a cierto segmentos de la población. Por su parte, y en sentido contrario, la confianza empresarial desciende por cuarto mes consecutivo, esta vez hasta 49.20 puntos, por debajo del umbral de los 50, lo que indica una percepción contraccionista para la economía. Asimismo, las remesas familiares repuntaron 20.2% anual en noviembre, logrando un estimado de más de 33 mil millones de dólares de entrada en 2018, su máximo histórico.

tabla 1 recupera confianza (blog tabla)

Sin embargo, la producción industrial de noviembre reportó una caída de 0.8% anual, afectada principalmente, y de manera recurrente, por un nuevo desplome de la minería (-7.9% anual), su peor número desde octubre de 2017. Además, construcción nuevamente va a la baja, al caer 2.5% anual. Las manufacturas mantienen un avance moderado de 1.6% anual, con un estimado de 1.8% en todo 2018 contra el 2.1% para el PIB total.

tabla 2 recupera confianza (blog tabla)

Finalmente, en el plano externo, la inflación de Estados Unidos resultó 1.9% anual en diciembre, su nivel más bajo desde julio de 2017, lo que revela que nuevamente la inflación no está representando una fuerte presión para esa economía. Con esto confirmamos nuestra hipótesis de que aún no hay evidencia contundente de que Estados Unidos esté en desaceleración, ya que no hay una presencia clara de un sobrecalentamiento de esa economía. Hay margen para que la tasa de la FED se eleve sólo gradualmente en este año.

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

 

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.