Inicia una nueva administración de gobierno, la del ahora presidente Andrés Manuel López Obrador. Tras ganar ampliamente las elecciones de julio, con un margen histórico, hoy ostenta un gran poder que debe ser usado para generar un cambio fundamental en la economía. El nuevo gobierno pretende que la economía mexicana logre crecer alrededor de 4% anual, una tasa ambiciosa para sus actuales condiciones, además de que tendrá que enfrentar algunos retos de tipo interno y externo. Sólo como referencia: México ha crecido solamente 2.4% anual durante la administración de Enrique Peña Nieto. Aunque esta tasa superó al 1.9% y al 1.7% de Vicente Fox (2001-2006) y Felipe Calderón (2007-2012), respectivamente, es aún muy insuficiente para satisfacer las necesidades del mercado laboral doméstico, que demanda la generación de aproximadamente 1.3 millones de nuevos empleos. El país ha estado generando sólo alrededor de 600 mil nuevos puestos, menos de la mitad de dicha necesidad.

tabla 1 construcción (blog tabla)

Está claro, el país necesita crecer por arriba del 4% al año, a fin de cubrir las necesidades del mercado laboral. En la coyuntura actual, el nuevo gobierno enfrenta entre sus mayores retos el impulsar el crecimiento económico, para lo cual la manera más sana, la que no genera grandes desequilibrios económicos, es a través de la inversión. La inversión está compuesta por las obras de construcción y por la inversión en maquinaria y equipo. Para el país, sectorialmente, es indispensable reactivar a la construcción en general, pero particularmente a la construcción de infraestructura, ya que ésta genera una mayor competitividad al país. La generación de infraestructura ha enfrentado una coyuntura sumamente compleja en el país, al retroceder por cinco años consecutivos y promediar una caída de 4.1% anual durante el sexenio 2013-2018, su peor desempeño desde la crisis de los años ochenta (el PIB general creció 2.4% anual). Cuando el país necesita un repunte de la inversión, es inadmisible que la infraestructura se haya desplomado de esta manera.

tabla 2 construcción (blog tabla)

La nueva administración debe poner a la construcción de infraestructura como su mayor prioridad sectorial. En general, y dado que el sector construcción se ha mantenido estancado durante muchos años, es indispensable promover a este sector, ello por dos razones fundamentales: primero, se trata de la industria con mayores efectos multiplicadores sobre el resto de la economía, lo que significa que puede generar un efecto de “arrastre” sobre muchas industrias; segundo, es un sector que suele usar mucha mano de obra, lo que ayudaría a generar mayor consumo en el país. Las políticas gubernamentales deberán estar enfocadas a que la iniciativa privada participe activamente en la generación de infraestructura, ya que el sector público ostenta poco peso en la inversión del país, además de la carencia de recursos financieros por parte de éste. Es necesario que la construcción de infraestructura crezca a tasas superiores a 8% al año.

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

 

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.