Cuando la economía de Estados Unidos crece a buen ritmo, deberíamos esperar que la de México hiciera lo propio y a tasas más elevadas, ello debido al repunte esperado de nuestras exportaciones hacia ese país. Sin embargo, por mucho tiempo esto ya no está ocurriendo y ello representa una debilidad para nuestra economía. A pesar de la apertura comercial de México y el TLCAN vigente desde 1994, nuestro crecimiento económico es ahora inferior al de Estados Unidos, y ello representa cierto retroceso en términos relativos. El PIB de México vale 1.2 mil millones de dólares y el de Estados Unidos 21 mil millones, siendo común que una economía pequeña crezca a mayores tasas que una muy grande. Sin embargo, es inaceptable o una paradoja que México crezca menos que Estados Unidos.

En efecto, en 2018, el PIB de Estados Unidos crecería alrededor de 2.9%, su mayor tasa desde 2005, destacando en la coyuntura que, por noveno trimestre consecutivo, Estados Unidos crece a tasas cada vez más elevadas, un fenómeno que nunca ha observado esta economía, al menos desde los años cuarenta del siglo pasado, que es desde cuando disponemos de estadísticas trimestrales. Dos hechos destacan en este resultado para 2018: primero, la inversión crece a tasas elevadas, factor que está impulsando a la actividad económica de ese país; segundo, hay una mejoría en el consumo privado, basado en la generación de empleos y los avances salariales, además de que las exportaciones de bienes y servicios mejoran su ritmo. El crecimiento de EU es cada vez más robusto y está reflejando, en parte, los efectos de la reducción de los impuestos corporativos de inicios de este año y que podrían extenderse hasta el siguiente año. El buen ritmo de la economía se refleja en el mercado laboral, ya que el desempleo (3.7% en septiembre) es el más bajo desde 1969.

tabla 1 EUmex (blog tabla)

Claramente, Estados Unidos se encamina hacia un gradual sobrecalentamiento de su economía. Aunque la inflación se ha moderado en agosto y septiembre, aumentan las probabilidades de un nuevo incremento en las tasas de referencia de la FED en su comité del 18 y 19 de diciembre, esta vez a 2.50%, sumándose a los tres aumentos anteriores de marzo, junio y septiembre. Se prevé que en 2019 continúen estos aumentos, por tres o cuatro veces, en cuyo caso esta tasa se elevaría hasta 3.50%. Ante esta posibilidad, Banxico se enfrentará a un reto muy grande: subir o no subir sus tasas. Los analistas del mercado piensan que Banxico reducirá su tasa de referencia hasta 7.25% a fines de 2019 (la mediana de la encuesta Banamex), en cuyo caso el spread Banxico-FED se reduciría a 3.75 puntos porcentuales (375 puntos base). En todo caso, las decisiones de Banxico dependerán de la inflación, del tipo de cambio, de factores externos y del entorno económico que vaya a prevalecer localmente con el nuevo gobierno. Sólo si la inflación local bajara significativamente en 2019, Banxico tendría cierto margen para reducir su tasa de referencia; más bien, pensamos que podría dejarlo relativamente constante, aunque con un sesgo al alza si los mercados se muestran presionados.

tabla 2 EUmex (blog tabla)

Internamente, el PIB de México creció 2.7% anual en el tercer trimestre, con lo que su avance sería de 2.2% en todo el año y con expectativas de solamente 2.1% para 2019 (Estados Unidos crecería 2.7%). Con estas cifras, el balance sexenal del presidente Enrique Peña Nieto es que nuestra economía crecería solamente 2.4% promedio anual.

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

 

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.