Mes con mes, la economía de Estados Unidos continúa fortaleciendo su desempeño. La actividad productiva crece de manera cada vez más robusta. Por ejemplo, el sector industrial creció 5.1% anual en septiembre, la tasa más alta desde fines de 2010, condición que está siendo apoyada por un crecimiento de más de 8% anual en las exportaciones en lo que va del año, su mayor avance desde 2011.

tabla 1 (blog tabla)

 La construcción de viviendas y varios indicadores de ventas muestran tasas cada vez más elevadas: las ventas al menudeo crecen alrededor de 5.4% anual en los primeros tres trimestres del año, su mayor tasa desde 2011, mientras que las ganancias corporativas han repuntado significativamente. Simultáneamente, los mercados accionarios de Estados Unidos crecen por arriba de 15% anual (al cierre de septiembre), ubicándose nuevamente cerca de sus máximos históricos, aunque en octubre muestran cierto ajuste.

Todo esto se está reflejando sobre el mercado laboral y los precios. La nómina no agrícola está generando más de 2.5 millones de nuevos empleos al año, con un crecimiento cercano a 10% anual en lo que va del año, mientras que las solicitudes de seguro de desempleo disminuyen significativamente (más de 10% anual). Ello se refleja en el desempleo, que en septiembre descendió hasta 3.7%, su nivel más bajo desde diciembre de 1969, además de que los salarios también están creciendo a tasas cada vez más elevadas. Finalmente, el hecho de que el PIB, la inversión, el consumo y las ventas crezcan a tasas elevadas se está reflejando sobre la inflación, que en julio ya se acercaba al 3% anual (en agosto y septiembre se moderó hasta 2.3%), generándose señales claras sobre un inicial sobrecalentamiento de la economía, que podría profundizarse el próximo año.

tabla 2 (blog tabla )

En general, la mayoría de los indicadores económicos de Estados Unidos están en una posición ascendente (semáforo verde en cuadro adjunto). La respuesta natural de la FED ha sido los sucesivos incrementos de las tasas de interés. La tasa de la FED se ha elevado hasta 2.25% en octubre, mientras que la tasa de los bonos del Tesoro norteamericano ya se elevó hasta 3.25%. Claramente, las expectativas de estas tasas son al alza, por lo que las previsiones apuntan a niveles de 2.50% en diciembre para la tasa de la FED; tal vez hacia 3.25% a fines de 2019 y con mayores alzas durante gran parte de 2020. Todo esto está alimentando las expectativas de un futuro ajuste de la economía de Estados Unidos, misma que podría darse hacia 2020-2021, para cuando otras economías, como la Eurozona y Japón, posiblemente ya habrán elevado sus tasas de interés, alineándose un tanto a las condiciones de las tasas de la FED. Estaremos monitoreando, muy de cerca, la evolución de la economía norteamericana, especialmente por las implicaciones que tiene sobre las tasas de interés mundiales y, particularmente, por la incidencia sobre la parte real de la economía mexicana: exportaciones, sector industrial, PIB.

Tabla principal

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

 

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.