A lo largo de la historia, las pertenencias han sido un sinónimo de poder. “Tener es poder” es como se ha estructurado nuestra sociedad, en lugar de aquel famoso “querer es poder”. Pero la digitalización y la tecnología al alcance de todos han hecho que las nuevas generaciones no vean una relación directa entre tener y ser poderoso; se ha cambiado el paradigma. ¿Para qué adquirir bienes? Mejor llamas a un Uber, en lugar de comprar un coche; o rentas vestidos de fiesta para ir a la última moda en las celebraciones.

Esta nueva realidad cambia por completo el uso de la tecnología y, más concretamente, el financiamiento de activos tecnológicos. Así lo explica Sara Hamud, Sales Manager de Engenium Technology en Engenium Capital: “A las empresas, normalmente, les interesa más usar un activo, que adquirirlo. Nosotros les decimos ‘entonces no lo compres, úsalo y cuando se vuelva obsoleto, te lo cambiamos’. Así de fácil”.

A través de Engenium Technology, Engenium Capital ofrece apoyo a las compañías para que hagan uso de todo aquello que tenga un chip integrado. “Financiamos todo tipo de activos que actúen en pro del beneficio de tu operación, desde telefonía, hasta cámaras, sistemas de entrada y cómputo”, explica Daniel Tostado, también Sales Manager de Engenium Technology en Engenium Capital.

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En teoría, parece fácil de entender. Pero Hamud y Tostado se enfrentan a diario a la cultura de la propiedad, muy arraigada en las empresas. “Visitas la bodega de una empresa y te encuentras con verdaderos cementerios tecnológicos: servidores de hace quince años, carcasas de computadoras en el piso, celulares, equipo de telefonía que ya no funciona y discos duros obsoletos”, narra Tostado. Y aún así, siguen buscando comprar los equipos “porque mucho de lo que las empresas no ven es el costo de la propiedad: tu computadora ya está lenta, tu gente no es eficiente y tu garantía extendida es muy cara. Son datos que hay que mostrar en números”, argumenta Hamud. Los gastos de obsolescencia y de reparación de los equipos se suman a los generados por el almacenaje de lo que se convierte en basura con los años, y al desembolso que supone enviarla a reciclar, en caso de deshacerse de ella.

Ante esta situación, Engenium Capital tiene la solución para cada cliente. No vamos a intentar convencerte de que nuestro catálogo de artículos es perfecto para ti, como explica Sara: “Tenemos los productos que ofrecen la mayoría de las financieras: arrendamiento (puro o financiero) y crédito empresarial. Pero nosotros no vendemos productos, ofrecemos soluciones basadas en tus necesidades”. Añade Daniel: “Lo primero es entender al cliente, desde un punto de vista operativo, productivo y financiero. Es decir, qué necesita, por cuánto tiempo, para qué, cómo le conviene pagarlo. Y sobre eso, construimos una propuesta que nosotros llamamos el traje a la medida. O sea, vamos a confeccionar lo que quieres, para que uses justo lo que necesitas”.

El objetivo es la utilización de equipos de vanguardia, pero sin la creación de  cementerios tecnológicos. Como apunta Tostado: “en México se espera que, para dentro de 3 años, el 60% de las empresas hayan migrado a arrendamiento de tecnología”. Qué mejor opción que actualizarse de la mano de un socio que diseñe una solución específica para ti porque entiende quién eres y tus circunstancias. Así que puede haber trajes preciosos ya hechos, de muchas tallas y de todos los colores. Pero, ¿quién no prefiere un traje hecho a la medida?

Gastos aproximados al comprar equipo de cómputo. ¡Imagina cuánto ahorrarás al pasarte al arrendamiento!

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