Como casi todo el tiempo, la actual coyuntura para nuestra economía sigue siendo compleja, sea por factores externos o internos. Desde el frente externo, los que más nos generan incertidumbre son el proceso de renegociación del TLCAN, la postura arancelaria de Estados Unidos, las alzas en las tasas de interés de la FED, los riesgos de una desaceleración en Estados Unidos, entre otros. Internamente, nos afectan las posturas del nuevo gobierno electo sobre la reforma energética, el aeropuerto de la Ciudad de México, la reforma educativa, entre otros. A pesar de este entorno complejo, nuestra economía no da dejado de crecer, aunque sea moderadamente, mientras que nuestros mercados financieros están mostrando un relativa estabilidad en los meses recientes.

La economía mexicana continúa creciendo a tasas moderadas, con un PIB final que creció 1.9% anual en el primer semestre del año, compuesto por un 2.3% y 1.6% en el primer y segundo trimestre. Algunas industrias importantes para nuestro portafolio muestran avances aún aceptables en el primer semestre. Por ejemplo, Autotransporte de carga creció 3.3% anual en este primer semestre vs 4.1% hace un año, Autopartes 4.1% vs 8.0%, la industria de alimentos 3.0% vs 1.4%, bebidas 6.8% vs 1.8%, sector comercial 3.2% vs 3.9%, entre otros. Inclusive, la construcción ha mejorado un tanto, con 2.0% vs -0.9%. Algunas industrias se ven favorecidas por sus exportaciones, que crecen en respuesta al buen ritmo de la economía norteamericana. En cambio, la industria papelera se desaceleró significativamente, al crecer sólo 0.4% en este semestre vs 2.4% hace un año, al igual que la de plástico y hule con -0.4% vs 4.7%. Mantenemos nuestra expectativa de que la economía crecería alrededor de 2.2% en este año, manteniendo un ritmo similar para el próximo año.

La inflación, por su parte, se ubicó en 4.81% anual en julio (misma cifra para la primer quincena de agosto), estimándose que cierre este año alrededor de 4.4%. La inflación ha sido afectada parcialmente por el incremento de alrededor de 18% anual en los precios de los combustibles, resintiendo a su vez los efectos del aumento de los precios internacionales del petróleo. Mientras tanto, los mercados financieros locales retoman cierta estabilidad tras los movimientos observados a partir de la devaluación en Turquía. El tipo de cambio se cotiza alrededor de los 19 pesos, mientras que el nivel de riesgo país está por debajo de los 200 puntos base. Las tasas de interés locales se ubican en 7.71% para los cetes a 28 días, por debajo de la tasa Banxico (7.75%), lo que manifiesta que el mercado no está presionando las tasas al alza. Si esta tendencia se mantiene, los analistas esperan que Banxico deje sin cambio su tasa de referencia en este año, esperando que el siguiente movimiento sea a la baja hacia marzo o abril de 2019. El mercado espera que esta tasa cierre 2018 en 7.8% y descendería a 7.2% en 2019.

Por su parte, el déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos ascendió a 12,645 millones de dólares, similar a los 12,409 md de hace un año y sin grandes cambios en sus componentes. Asimismo, la entrada por inversión extranjera directa fue por 17,842 millones de dólares en el primer semestre, reportando un descenso respecto a los 19,066 md de hace un año. En general, las cuentas externas del país mantienen un relativo orden, con un déficit en cuenta corriente que sería de 1.8% del PIB para este año, manteniéndose controlado por varios años consecutivos. A pesar del entorno externo complicado, especialmente por la renegociación del TLCAN y las amenazas arancelarias por parte de Estados Unidos, nuestras cuentas externas no se han deteriorado y el mercado cambiario refleja cierta estabilidad. Lo que vemos es cierta fortaleza de la economía mexicana. Nos ayuda el hecho de que el país cuente con las reservas internacionales suficientes y que los mercados estén tomando positivamente las buenas señales enviadas por el gobierno electo.+

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.