Hace poco en una charla de oficina escuchaba a mi colega José Antonio Alonso, Senior Sales Manager, hablar de la cogeneración energética y todos los beneficios que esto conlleva.

Al principio no me quedaba claro por qué la importancia del tema ante todos los que le escuchaban atentamente.

Él hablaba con tanta pasión y entusiasmo que me sumé a la conversación y reaccioné al darme cuenta que estábamos celebrando el Día Mundial del Medio Ambiente, de ahí la relevancia que cobraba el tema, más aún cuando mencionó que gracias a este proceso de cogeneración, una empresa puede producir energía eléctrica en su propia planta, aprovechando también el calor que se deriva del mismo, lo cual genera grandes ahorros económicos y operativos, con un impacto positivo en el medio ambiente.

El 5 de junio fue designado por Naciones Unidas como el Día Mundial del Medio Ambiente, lo que nos recuerda que el cuidado y la mejora del medio ambiente es una cuestión básica que apoya al bienestar de los seres humanos y al desarrollo económico a nivel mundial.

Entonces recordé que, a inicios de este año, dijimos que el 2018 sería el año del transporte y la logística para nuestra empresa, y me planteé: ¿cómo puede el transporte de carga aportar al mejoramiento del cuidado del medio ambiente? Si bien ya hay mucho avance en cuestión de autos híbridos y hasta eléctricos en su totalidad, ¿qué podemos decir del transporte de carga?

Si tomamos en cuenta que en México existen un total de 917 mil 381 unidades de autotransporte de carga terrestre, del cual el 50% son unidades motrices, el tema no es menor.

No imagino lo difícil y complejo que sería el cambio de todas esas unidades que funcionan gracias al diésel por unidades eléctricas, pero lo que sí alcanzo a imaginar son todos los beneficios que traería dicha renovación para nuestro medio ambiente.

No puede llevarse a cabo un cambio repentino y, sin embargo, creo que una transición bien planteada a corto plazo podría funcionar.

Desde hace ya varios años, distintas compañías están invirtiendo en la investigación y desarrollo de vehículos eléctricos. Marcas de gran tradición automotriz como VolkswagenMercedez Benz o Renault, así como aquellas que no tienen mucho de haber iniciado, han sido pioneras en el uso de energía eléctrica.

Ejemplo de estas últimas es Tesla, que se fundó en el 2003 con el objetivo, precisamente, de “acelerar la transición hacia el transporte sostenible”.

Hoy en día, muchas otras se suman a este reto para revertir el uso de combustible por la magia de la electricidad.

Queda camino por recorrer, pero quizás no falta mucho para que veamos camiones eléctricos transportando las poco más de 546 mil toneladas de carga que se mueven en nuestro país a través de sus 378 mil 633 kilómetros de carreteras, impactando así de manera favorable a nuestro medio ambiente.

No debemos perder de vista todas las posibilidades que cada una de las compañías involucradas ofrecerá al respecto, por ejemplo, los costos en ahorro de gasolina, los tiempos de carga de las baterías y su durabilidad, así como la conservación del transporte mismo y los gastos en reparaciones.

Todos estamos cambiando nuestro “chip” hacia un planeta más verde, y el sector automotriz, al que tanto se le atribuye el tema de la contaminación, también lo está haciendo desde su trinchera.

La compañía Volvo anunció a principios de año que empezará a vender sus camiones eléctricos en Europa en 2019 y Elon Musk prometió que el Tesla Semi (el camión eléctrico de dicha compañía) estaría listo también para el próximo año.

En esta carrera de gigantes, no sabemos quién será el ganador, lo que nosotros queremos es que el futuro ya nos alcance.

*Esta columna se publicó originalmente en T21.

Juan Pablo Urruchua|CCO de Engenium Capital

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Juan Pablo Urruchua forma parte de Engenium Capital desde el 2016. Cuenta con una trayectoria de 17 años en General Electric, donde ocupó diferentes posiciones de liderazgo ejecutivo, como Managing Director y Chief Commercial Officer. Es Administrador de Empresas por el ITAM y con un MBA por el IPADE.