En abril, el IGAE (Indicador global de actividad económica) reportó un crecimiento de 1.4% anual desestacionalizado, una tasa moderada y que podría significar un ritmo de la economía algo menor para el segundo trimestre que el observado en el primero (1.9%). El comportamiento es dispar, ya que el sector agropecuario sigue creciendo a tasas elevadas (4.2% en abril), apoyado en parte por el buen ritmo en sus exportaciones y que ya se repite por cuarto año consecutivo, mientras que el sector industrial creció sólo 0.2% anual. El sector industrial está siendo afectado por la caída de la minería y por el estancamiento de las manufacturas, aunque la construcción empieza a mostrar cierta recuperación. Por su parte, los servicios crecieron sólo 2.0%, su tasa más baja desde marzo de 2014.

Por el lado de la oferta-demanda agregada, en el primer trimestre vimos un repunte del consumo privado (pesa 60% del PIB), con una tasa de 3.5% anual, misma que se ve inducida por la mayor generación de empleos, una reducción de la inflación (aumento de los salarios reales), cierta recuperación del crédito al consumo, entre otros. El país está generando más de 800 mil nuevos empleos anuales y esto favorece directamente al mercado interno. Por su parte, el mayor consumo se está acompañando por un avance de 3.2% en la inversión fija, dejando atrás dos años malos en 2016 y 2017. Este último reporta su mejor desempeño desde mediados de 2015, condición que se da en medio de un ambiente económico complejo. Así las cosas, mantenemos nuestra expectativa de que la economía podría crecer alrededor de 2.4% en este año, en condiciones en que la economía de Estados Unidos lograría un 2.7%.

Por su parte, la inflación de la primera quincena de junio fue de 4.54% anual, observando cierta constancia por tercera quincena consecutiva, aunque es destacable el hecho de que la inflación subyacente (rubros con relativa estabilidad y que pesan 77% de la canasta del INPC) sea ahora de sólo 3.59%, mientras que la no subyacente se elevó hasta 7.41%. Estimamos que la inflación cierre este año por debajo de 4%, ya dentro de rango objetivo de Banxico (3% +/- un punto porcentual). Sin embargo, algunos aumentos importantes en precios, como el de los combustibles, junto al riesgo del tipo de cambio, podrían dificultar un tanto una baja más pronunciada de la inflación.

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.