Una guía para entender cómo autogenerar energía renovable y además obtener beneficios financieros.

El mundo no se acabó con el impacto del cometa Halley, ni en el cambio de milenio por la burbuja puntocom, ni siquiera con el fin del calendario maya. Y, sin embargo, el nivel del mar aumenta por el deshielo de los glaciares, las temperaturas son cada vez más extremas y especies de animales desaparecen por no poder adaptarse a un nuevo clima. En este contexto, la ONU celebra hoy el Día del Medio Ambiente, con el fin de concientizar sobre la situación actual de nuestro entorno.

En México no es secreto que la contaminación es uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos. En el marco de la Ley de Transición Energética se estableció que el 35% de la energía generada en nuestro país tendrá que ser limpia para el 2024. Desde Engenium Capital, también estamos comprometidos con el medio ambiente, motivo por el cual en nuestro portafolio cada vez pesan más los proyectos de cogeneración energética. A través de este proceso, una empresa puede producir energía eléctrica en su propia planta, aprovechando también el calor que se deriva del mismo, lo cual genera grandes ahorros económicos y operativos, con un impacto positivo en el medio ambiente.

Nuestro experto en energía, José Antonio Alonso, Senior Sales Manager, nos cuenta más sobre este proceso que nos ayuda a aprovechar la energía beneficiando al medio ambiente

E.C. La reforma energética en México sentó las bases para el impulso de las energías limpias, ¿cómo ha afectado a la generación de las mismas?

2J.A. La reforma convirtió el mercado energético en un mercado competitivo. Se abrió el sector a que las empresas privadas en México pudieran generar su propia energía y autoabastecerse en términos de energía y de calor. Y, además, nos aventó a todos hacia delante: para este año (2018) el 5% de la energía que genera el país tiene que ser verde. Existe un compromiso del que todos somos parte. Por tanto, las empresas se plantean cada vez más proyectos de generación de su propia energía, y aquí es donde entra la cogeneración.

E.C. ¿Por qué la cogeneración frente a otras energías renovables?

J.A. En la generación de energía eólica, solar o hidroeléctrica dependes de factores externos que no puedes controlar por ti mismo: el viento, el sol, el agua de los ríos… y necesitas grandes extensiones de terreno. En la cogeneración, en cambio, no necesitas un gran espacio para instalar la planta y tienes un control absoluto sobre el input -el gas natural- y sobre la propia generación de electricidad. Es decir, si hay un corte de luz general, a ti no te va a afectar porque estás generando tu propia energía. Por tanto, tienes un control absoluto de tus procesos, reduciendo así el riesgo de tener que parar tu producción o inclusive tener que desechar parte de tu producto, si fabricas alimentos, por una falla eléctrica que impida que se desarrolle correctamente. Por ejemplo, un fabricante de lácteos, puede llegar a tirar miles de litros de leche por el hecho de que haya ocurrido un corte eléctrico en pleno proceso de pasteurización. Con la cogeneración, tú controlas tu energía y si hubiera algún problema en tu motor, el grid general entra automáticamente a suministrarte electricidad.

Además, para el tema de la cogeneración, México está geográficamente muy bien situado por el acceso que tiene a Texas y, por tanto, al gas natural.

E.C. ¿En qué consiste la cogeneración?

J.A. El sistema es muy simple, funciona como el motor de tu coche. En lugar de gasolina metes gas natural al motor, el gas combustiona y genera energía eléctrica a través de un sistema de condensadores. El motor, a su vez, genera calor, como en tu coche. En el caso del vehículo, dicho calor sale por el escape y además el motor cuenta con un anticongelante que regula su temperatura: se trata de evitar que se recaliente. En este caso, ocurre lo contrario, tratas de que esté caliente: el gas de escape se mete a un proceso por el cual genera aire a alta temperatura que tendrá gran variedad de usos.

E.C. Ese abanico de usos, ¿implica que este tipo de generación sea adecuado para muchas industrias?

J.A. Efectivamente; el aire caliente lo utilizan prácticamente todas las empresas productivas y de todos los tamaños. Se puede utilizar para recalentar calderas, para procesos de limpieza, para una planta de tratamiento de agua… Las industrias de alimentos y bebidas y la textil son muy intensas en temas de calor. En uno de nuestros proyectos, el aire se utiliza para secar croquetas de mascota.

E.C. Y, ¿dónde entra Engenium Capital en todos estos proyectos de cogeneración?

3 (1)J.A. Nuestro gran expertise en el ámbito fiscal, legal, operativo y financiero, tras 25 proyectos ejecutados, demuestra nuestra capacidad de orientación en ellos. De hecho, nuestra estructura de financiamiento parece estar diseñada para proyectos de energía. Requieres un año o año y medio para construir la planta. A través de nuestro programa de ProgressPayment podemos financiar los anticipos requeridos. No tenemos soluciones únicas: ofrecemos créditos empresariales, arrendamientos puros y arrendamientos financieros. Por ejemplo, uno de nuestros clientes del sector textil: en 2011 vendía 1,000mdp y, siete años después, de manera adicional a su negocio textil, vende 650mdp solo de energía, a 1,300 sucursales de un banco y a 800 de otro. Su core business también ha crecido, ya que el hecho de producir su propio calor “gratis” la convierte en una empresa extremadamente competitiva, al generar economías de escala en uno de sus insumos principales: el calor. La empresa mejora sus procesos productivos al mismo tiempo que genera energía.

E.C. ¿Qué hay del retorno de la inversión?

J.A. Nuestro conocimiento en los activos que comprende un proyecto de cogeneración, como los motores o calderas, entre otros, nos permite darle al cliente los mejores valores para las estructuras de financiamiento. Los clientes producen su propia energía a un costo menor que si se conectaran al grid, por tanto, aún con el pago del financiamiento, generan ahorros desde el primer año. La idea es “este motor me va a generar 100, el gas me costó 30, el mantenimiento 20 y el leasing otros 20”. La empresa puede recuperar la inversión en tres años, dependiendo de la magnitud del proyecto; en proyectos grandes nos hemos ido a plazos de hasta 9 años. Hoy en día, los proyectos más exitosos están enfocados en cubrir el 100% de la demanda térmica de la empresa. Porque, si tengo el calor, la electricidad que me sobra la puedo vender, o, si me falta, la puedo comprar. En cambio, el calor es más difícil de transportar porque pierdes grados de intensidad.

Tal como concluye José Antonio, “cuanto más sustituyamos por gas natural, mejor, porque es más barato y más limpio. Hoy, la contaminación en el país es menor que hace 20 años, con el doble de coches.” Esperamos que al fin del mundo todavía le quede mucho tiempo por llegar, mientras tanto, como afirma Alonso, “todos tenemos la responsabilidad de ayudar a proteger el medio ambiente”.