La inversión extranjera directa (IED) debiera jugar un papel relevante en la economía mexicana. La IED tiene múltiples ventajas para el país: contribuye a la inversión total del país, apoya el proceso de crecimiento, incorpora tecnología, genera empleos con mayores remuneraciones, influye en las exportaciones, entre otros. La competencia de los países emergentes por atraer la IED es cada vez mayor, por lo cual deben otorgar facilidades para su acceso e, inclusive, deben optar por un marco legal cada vez más liberal para ello.

En el primer trimestre, la entrada neta de divisas por inversión extranjera directa (IED) fue de 9,502 millones de dólares, una cifra importante. Sin embargo, hay tres puntos importantes a destacar. Primero, el primer trimestre es usualmente el periodo con mayor entrada de IED al país, aunque comparado contra los 12,626 md del primer trimestre del año pasado, representa una caída de casi 25%; segundo, esta entrada es la más baja para un primer trimestre del año desde 2012; tercero, a pesar de esta caída, la cifra es muy importante, considerando que estamos ante un entorno sumamente complejo, dominado por la incertidumbre en torno al TLCAN, la subida de las tasas de interés de la FED y la coyuntura electoral interna.

En lo que va de la actual administración sexenal (21 trimestres) han ingresado al país un total de casi 182 mil millones de dólares por IED, superando en un 29% a los 141 mil md ingresados en similar periodo del sexenio anterior. Durante el periodo 2013-2017, el promedio de IED ingresado ha sido de 34,458 md por año, significativamente superior al de los dos sexenios anteriores. Destaca principalmente en repunte de la entrada anual hacia la industria manufacturera, ingresando cerca de la mitad hacia el sector de productos metálicos, maquinaria y equipo, donde se ubica la industria automotriz (entre otras). En este sector manufacturero está concentrado casi 60% de nuestro portafolio de crédito. El promedio de entrada de IED hacia los servicios ha ido a la baja sexenio tras sexenio, destacando la baja hacia el sector financiero.

La IED que ingresa al país es equivalente a solamente 2.8% del PIB (promedio sexenal), una cifra sólo moderada. México debería estar recibiendo alrededor de 50 mil md por año, es decir, casi 4% del PIB. La IED equivale hoy en día a alrededor de 10% de la inversión fija que ejecuta el país, cuando debiéramos estar en 20%, lo que significa que la IED no es un detonante importante para la inversión y, en consecuencia, contribuye sólo marginalmente al crecimiento económico del país. Para que los inversionistas extranjeros canalicen más inversiones hacia el país hace falta un cambio dramático en las condiciones sociopolíticas internas: Estado de Derecho, corrupción, impunidad, seguridad, violencia, crimen organizado, instituciones autónomas-independientes, entre otros. Estos factores (más que el entorno económico) son los que han inhibido la IED y la propia inversión nacional.

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.