En los años recientes, la economía mexicana ha crecido sólo moderadamente, promediando alrededor de 2.5% durante la actual administración de gobierno. Claramente, se trata de una tasa insuficiente para absorber de manera apropiada los 1.2 millones de nuevos empleos que demanda el mercado laboral. Después de que la actividad económica creciera 2.0% el año pasado, en el periodo enero-febrero de este año el avance es menor aún, con un 1.7% anual para el IGAE desestacionalizado (2.3% en febrero). Sin embargo, las expectativas son que el PIB crecería alrededor de 2.4% en este año, lo que significaría una marginal mejoría con relación al año pasado, misma que se beneficiaría parcialmente por el repunte que ahora mismo está observando el sector industrial de Estados Unidos, al crecer 4.3% anual en marzo.

Al interior del IGAE se aprecia un comportamiento diferenciado. Por un lado, el sector agropecuario creció 8.8% anual en febrero, promediando 3.3% anual en el primer bimestre, un buen desempeño que se suma a los dos años anteriores con buen ritmo (3.4% en 2016 y 2017, en cada caso). Por su parte, el sector industrial se mantuvo prácticamente estancado en ese bimestre (+0.1% anual), aunque en febrero reportó un avance marginal. El industrial mantuvo tasas decepcionantes en los tres años previos: 1.1% en 2015, 0.3% en 2016 y -0.4% en 2017, lo que estaría revelando un mal paso durante esta administración, afectado por la constante recesión de la industria minera, que reporta caídas por dos décadas consecutivas. Al interior del sector industrial, tras una caída 1.1% en 2017, la construcción parece que empieza a cambiar de dirección, al observar un crecimiento de 3.4% anual en el primer bimestre de este año.

Finalmente, los servicios, que representan más de 60% del PIB, lograron crecer 2.4% anual en el primer bimestre. Si bien representa una moderación con relación a los años previos, sin duda han sido los que han sostenido a la economía. Dentro de los servicios, la industria más dinámica es la de hoteles y restaurantes, con un avance de 3.8% anual en enero-febrero de este año, que se suma a las buenas tasas de los años previos y siendo a su vez la que mejor desempeño está observando en lo que va de 2017 (a nivel de grandes industrias). La peor gran industria sigue siendo la minera, con -5.3% anual en el bimestre.

En este año, la economía local está sometida a una gran presión: tasas de la FED, impuestos en EU, renegociación del TLCAN, elecciones presidenciales, entre otros. A pesar de ello, las expectativas de crecimiento para este año son medianamente favorables, con un estimado de 2.4% y pudiendo mejorar un tanto más para 2019, cuando la economía de EU seguiría siendo beneficiada de los efectos de la reforma fiscal, que redujo los impuestos corporativos de 35% a 21%.

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.