MONITOR_EC.gif

Al parecer, y de acuerdo con los primeros números de la economía, vemos cierto balance positivo sobre el desempeño de la economía. Primero, los mercados financieros se comportaron positivamente, con un tipo de cambio que significó una apreciación de 7.08% en el trimestre, cerrando la cotización en 18.27 pesos por dólar. El interbancario se está cotizando alrededor de los 18.3 pesos. Teóricamente, en términos de paridad de equilibrio, la cotización debiera estar por debajo de los 17 pesos, por lo que aún hay margen para que el Peso gane poder en el futuro, aunque en los siguientes meses estará condicionado a los factores electorales. En el mercado de dinero, la tasa de interés Banxico se mantiene en 7.50%, mientras los cetes de 28 días se ubican alrededor de 7.5%, sin haber evidencia de presiones alcistas sobre la política monetaria. Es por ello que la mayoría de los analistas creen que el próximo movimiento de tasas de Banxico podría darse hacia mediados de año, lo que significa que Banxico dejaría su tasa constante en el corto plazo.

Segundo, en la actividad económica, algunos indicadores revelan ciertos avances en la actividad productiva. La producción de vehículos sigue creciendo a tasas aún interesantes en el trimestre, aunque las ventas en el mercado doméstico se cayeron 10.8% anual. La confianza empresarial se ubicó en 50.16 puntos, observando avances por séptimo mes consecutivo y el segundo por arriba del umbral de los 50 puntos, lo que indica, al menos preliminarmente, perspectivas empresariales positivas. El empleo continúa creciendo a tasas importantes (alrededor de 4.4% anual en el primer trimestre), generándose alrededor de 835 mil nuevos empleos formales anuales en el sector privado, niveles que pocas veces se ha vista en la historia económica del país.

Tercero, el crédito de la banca múltiple empieza a revertir la fuerte desaceleración del año pasado. En febrero se observó un crecimiento de 4.6% real anual en el crédito comercial, una mejoría respecto al 2.6% de diciembre del año pasado, reflejando, en parte, la fuerte reducción de la inflación, aunque también se aprecia cierta mejoría en términos nominales. El crédito al consumo e hipotecario también empiezan a mejorar su ritmo en términos reales. La cartera vencida se mantiene en niveles muy bajos (1.30% para el portafolio comercial), lo que no representa ahora una fuente de preocupación para el sector financieros (bancos y autoridades).

Cuarto, las finanzas públicas se mantienen en relativo orden, con un crecimiento de los ingresos de 6.8% real anual en enero-febrero (12.4% en los gastos), mientras que la deuda pública cerró febrero en 10.35 billones de pesos, aumentando solamente 2.9% anual, un ritmo significativamente menor que la observada en más de una década. Claramente vemos una moderación del déficit fiscal y de la deuda pública. Finalmente, las cuentas externas también muestran un comportamiento aceptable. Por un lado, las exportaciones habrían crecido alrededor de 10% anual en el primer trimestre (similar tasa para las importaciones), de manera que el déficit comercial se mantiene alrededor de los 10 mil md, una cifra moderada que no genera presiones sobre cuenta corriente de la balanza de pagos. Continúa ingresando inversión extranjera directa, a pesar del entorno internacional y local, mientras que las reservas internacionales se mantuvieron casi constante en 173 mil md.

Uno de los resultados más interesantes del primer trimestre es que la inflación descendió hasta 5.04% anual en marzo, desde un 6.77% en diciembre, lo que al final del día significará efectos positivos sobre el resto de la economía. En general, la economía sigue avanzando y con expectativas medianamente positivas, aunque presionada por el entorno externo y local, dominado ahora el proceso de renegociación del TLCAN, las elecciones presidenciales, las futuras alzas en las tasas de interés de la FED, entre otros. Con independencia de los resultados electorales del 1° de julio, lo más interesante es que la economía mexicana ha desarrollado una buena fortaleza que le da la capacidad para sortear eventos internos o externos adversos.

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.