Hasta ahora, las ventas de autos, camiones y otros vehículos entre los tres países participantes en el TLCAN estaban a la orden del día. De acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, en 2016, el 77% de los vehículos que México exportó fue con destino a Estados Unidos. Durante los 23 años que lleva en vigor el TLCAN, la dependencia comercial de nuestro país con su vecino del norte ha ido creciendo cada vez más.

Tal como explica John Soldevilla, Chief Economist de Engenium Capital, “al final de este sexenio, el superávit de la industria automotriz de México, respecto a EEUU, será más o menos de 70.000 millones de dólares. Esta cifra supone más de la mitad del superávit comercial con nuestro vecino. Esta es la razón fundamental por la cual el presidente Trump ha fijado su objetivo en la industria de vehículos y autopartes para reducir el desbalance comercial que tienen con nosotros.”

Hasta ahora, para que las ventas de la industria automotriz, de México a EEUU, no tuvieran que pagar arancel, el 62.5% de su contenido tenía que ser norteamericano en el caso de autos y camiones, y el 60% en el caso de otros vehículos y partes de automóviles. Desde su campaña electoral, Donald Trump amenazaba con acabar con el TLCAN, o al menos modificarlo a su gusto. Uno de los puntos clave que quería cambiar era relativo a dichos porcentajes sobre las reglas de origen.

El Presidente americano quiere que los productos exportados por México y Canadá a su país lleven más insumos y componentes de origen estadounidense. La séptima ronda de discusiones sobre el TLCAN, celebrada del 26 de febrero al 5 de marzo en Ciudad de México, se suponía clave para llegar a un acuerdo respecto a este tema. Sin embargo, el jefe negociador de las reglas de origen de Estados Unidos, Jason Bernstein, regresó a su país al principio de la ronda para reunirse con representantes del sector automotriz. La idea era que volviera a México para continuar con la discusión, pero no regresó. Los participantes planean continuar con conversaciones técnicas la próxima semana. Sin embargo, por el momento, uno de los temas que más afectaría a nuestra economía sigue en el candelero. Mientras tanto, el plazo para llegar a un acuerdo disminuye y la posibilidad de negociar nuevos pactos bilaterales planea sobre el TLCAN.

Fuentes:

Economía mexicana – El TLCAN y los retos de la transición sexenal
Así impactará cambiar las reglas de origen del TLCAN
4 gráficas que explican el déficit de EU con México en el sector automotriz
Qué compra México a EU y a qué mercados voltear ante la amenaza Trump
La ronda 7 del TLCAN cierra con plantón de EU
Negociación automotriz se va a tiempos extra
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