La de vehículos sigue siendo una de las industrias más importantes del país, no sólo por su peso específico en el PIB nacional -puesto 13 de 133industrias-, sino porque su desempeño sigue siendo robusto, a pesar del ambiente adverso que experimentó a principios de año. Se trata de una industria altamente generadora de divisas, con una balanza comercial muy superavitaria (la mayor en la economía) y que genera un elevado valor agregado en el país. Pero, además, se trata de una de las industrias con mejores remuneraciones en el mercado laboral, aunque es poco intensiva en mano de obra, dado su uso amplio de tecnología.

En la coyuntura, algunos números importantes de la industria avalan su buen desempeño. Sigue reportando máximos históricos en producción, ya que en el periodo enero-julio se produjeron en el país 2.17 millones de vehículos, con un crecimiento de 10.8% anual, una cifra elevada que se está sustentando por el repunte de 13.1% anual en las exportaciones de vehículos. Sin embargo, debe mencionarse que en julio su avance fue de apenas 0.7% anual, una muy fuerte desaceleración que podría repetirse en agosto, ello debido al efecto estadístico de un fuerte crecimiento en julio y agosto del año pasado. Debe señalarse que las exportaciones representan actualmente alrededor de 80% de la producción de vehículos, destacando especialmente el hecho de que nuestras exportaciones hacia Estados Unidos crecieron 14.0% anual en lo que va del año.

Asimismo, es una industria que por quinto año consecutivo demanda financiamiento a tasas muy elevadas, estimándose que crezca alrededor de 22% real para este año, que le sigue a un 20% real el año pasado y muy por arriba de la media nacional de 11% en 2016 y 6% previsto para este año. Su nivel de apalancamiento es muy bajo y ello representa un potencial para una mayor exposición crediticia por parte de las instituciones financieras. De manera complementaria, es una industria con cero por ciento de cartera vencida. A partir de sus principales indicadores sectoriales, esta industria de vehículos califica ahora con un nivel de riesgo muy bajo (2 en la escala de 1–9 en el modelo de Industry Risk Rating).

Claramente, se trata de una industria con buenas perspectivas a mediano-largo plazo, ello apoyado en las fuertes inversiones que se están realizando en esta industria. Sin embargo, un riesgo que ahora enfrenta esta industria es lo que pudiera surgir de la renegociación del TLCAN, ello debido que, justamente en esta industria es donde Estados Unidos tiene su mayor déficit comercial con México.

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.