La de vehículos es, individualmente, una de las industrias más importantes de la economía. Desde la entrada en vigor del TLCAN (‘94), su desempeño ha sido muy superior a la media nacional y ha sido una de las industrias ganadoras de este proceso, al punto que el nuevo gobierno de EUA, ha fijado su mira en esta industria ante el creciente déficit que tiene frente a México.

Algunas de las características importantes de esta industria son:

  1. Equivale hoy a 10% del PIB manufacturero, el doble que hace dos décadas.
  2. Ocupa la primera posición en las exportaciones por industria del país, con más de sesenta mil millones de dólares en 2016.
  3. Es la industria con mayor superávit comercial del país, con alrededor de cincuenta mil mdd en 2016 y mostrando una tendencia creciente.
  4. Durante 2013–2016 se ha posicionado como la cuarta industria con mayores montos por inversión extranjera directa.
  5. Es una industria muy poco apalancada y presenta una cartera vencida mínima, representando por ello un riesgo mínimo para las políticas crediticias de las instituciones financieras.

Hoy, el sector automovilístico, está retomando la senda del crecimiento, ello a pesar de un entorno externo poco benigno. Mientras las expectativas de nuestra economía tienden a la baja y el nuevo gobierno de Estados Unidos ha operado en contra de esta industria, la producción nacional de vehículos ascendió a casi 944 mil unidades en el primer trimestre del año, su máximo histórico trimestral y reportando un crecimiento de 17.1% anual, además de tratarse del mayor ritmo observado desde el primer trimestre de 2011.

Después de un crecimiento de apenas 2.0% en 2016, contra todos los pronósticos, esta industria parece recobrar su dinamismo, lo cual es valioso justamente en condiciones en que se anticipa una desaceleración de la economía (PIB estimado de 1.5% para este año). Dado que alrededor de 80% de la producción de vehículos se destinan hacia el mercado externo, éste también ha crecido de una manera significativa en el primer trimestre, revelándose además un proceso de diversificación de sus exportaciones hacia Europa y América Latina.

En otra vista, las ventas de vehículos en el mercado interno crecieron 8.9% anual en el primer trimestre del año. Si bien es la tasa más baja en casi tres años, su crecimiento es aún elevado, aunque se esperan ritmos algo más moderados para el resto de 2017, lo que se atribuye a un efecto estadístico derivado de una tasa elevada observada a lo largo de 2016 (18.6%), además de los efectos de una moderación prevista del mercado interno a consecuencia del deterioro que ahora mismo vemos en algunos determinantes del gasto interno: salarios reales, empleo, inflación, crédito al consumo, tasas de interés, entre otros.

Contra todos los pronósticos, en el primer trimestre, un grupo importante de indicadores han evolucionado positivamente, lo cual podría ayudar a mejorar gradualmente el sentimiento negativo que ha predominado en consumidores, empresas, analistas y el mismo gobierno. A lo anterior podría ayudar el cambio de tono en el discurso del gobierno de EUA respecto a varios temas, principalmente sobre el TLCAN.

En general, a pesar del entorno complejo que enfrenta la economía mexicana, esta industria recobra dinamismo, lo cual ayudará a la industria manufacturera general, dada su presencia importante dentro del PIB y las exportaciones manufactureras.

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.