Confirmando lo que hemos señalado en otras ocasiones, las cifras de la economía de los primeros meses del año siguen sorprendiendo, condición que ha sido determinante para que se vea un cambio en el sentimiento y en las expectativas económicas para éste y el año entrante.

Por ejemplo, el PIB, que es la variable más importante de la economía, sigue mejorando su desempeño. Las cifras finales del primer trimestre señalan que la economía logró crecer 2.8% anual (vista original) vs 2.7% en la difusión preliminar dada a conocer en abril (en la vista desestacionalizada mejoró de 2.5% a 2.6%).

En el reporte final se da a conocer la composición del PIB a nivel sectorial, y lo que vale la pena comentar, es que hay algunas industrias que están apoyando el aceptable desempeño económico en estos primeros meses del año. Es el caso, por ejemplo, del sector de vehículos, donde la AMIA (Asociación Mexicana de la Industria automotriz) había adelantado que la producción de vehículos creció 17.1% anual en el primer trimestre, dinámica que se confirma con la cifra publicada por el INEGI, quien señaló que el valor monetario del PIB de esta industria creció 14.1% real anual en este periodo. A nivel de industrias con cierta importancia en la economía, en la coyuntura actual, la de vehículos es una de las más dinámicas, seguida también de cerca por la industria de autopartes (creció 8.5% anual), revelando el buen momento que ahora experimenta el sector automotriz en su conjunto (suma de vehículos y autopartes), condición que está sorprendiendo positivamente, ya que en los meses previos sufrió los embates de Donald Trump -por ejemplo, se canceló la inversión de Ford por 1,200 md en San Luis Potosí-. También crecieron a tasas interesante el comercio, transportescomunicaciones, entre otros. Debe señalarse que una gran mayoría de industria muestra avances y sólo una minoría sigue retrocediendo.

Sorprendentemente, la economía muestra un desempeño mejor que el previsto, lo cual es una extraordinaria noticia, dado que gradualmente los distintos agentes económicos tendrán que modificar al alza sus expectativas para el país. Como hemos comentado, junto al crecimiento económico, destaca también la evolución favorable de algunos indicadores relacionados con el empleo, lo que al final de cuentas podría evitar que el consumo privado, principal componente del PIB, se desacelere de manera significativa. Aunque podríamos ver una desaceleración del producto para el segundo semestre, uno de los riesgos importantes que enfrenta la economía es el ascenso de la inflación y las noticias que vayan liberándose con relación al proceso de renegociación del TLCAN, además de las decisiones de la FED y Banxico sobre las tasas de interés.

Mientras tanto, ante ciertas noticias favorables, internamente, los mercados financieros siguen consolidándose, principalmente el cambiario, ya que ahora la cotización se ubica alrededor de 18.56 pesos por dólar (mercado interbancario), en contraste con la depreciación del dólar vs el Euro. Hacían falta noticias positivas y hoy vemos una ola favorable, por lo que la coyuntura pinta bien, aunque con los riegos naturales que siempre estará enfrentando nuestra economía.

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.