La tasa de política monetaria suele operar como una variable de ajuste; entre otras razones, Banxico suele elevarlo cuando la inflación tiende al alza, en un intento por detener una posible espiral inflacionaria derivada de distintos factores. En la coyuntura actual, en México vemos un repunte de la inflación, hasta 6.66% anual en agosto -se dio a conocer ayer, jueves-, estando, como hemos señalado antes, posiblemente muy cerca de su tope coyuntural, misma que podría ocurrir en septiembre. A partir del cuarto trimestre podríamos ver un cambio de dirección -a la baja- de la inflación, misma que se profundizaría justamente a partir de enero, que coincidiría con el efecto estadístico anual del alza de los combustibles de enero de este año.

Además de los precios de los energéticos, que ya empiezan a diluirse, los productos agrícolas (frutas y verduras) están creciendo al 25% anual, presionando al alza a la inflación general, siendo los casos más visibles el del chile serrano y el jitomate, que crecen más de 60% y 80% anual, respectivamente. Queda claro que el actual repunte inflacionario es coyuntural, lo que se fortalece por dos hechos: ahora mismo vemos una apreciación de casi 4% anual en el tipo de cambio -viene de una depreciación de más de 20% anual a fines del año pasado-, además de que los precios del productor moderan significativamente su ritmo de aumento, desde 8.4% anual en enero hasta 5.1% en agosto.

Mientras tanto, la política monetaria de Banxico está haciendo una pausa en 7.00% por cuarto mes consecutivo, misma que podría mantenerse en este nivel mientras la inflación reinicie pronto su fase de descenso. Inclusive, si la trayectoria de la inflación esperada se confirmara, a partir de mediados del próximo año Banxico podría rebajar su tasa de referencia en dos ocasiones, hasta 6.50%. Lo anterior, pese a que la FED pudiera elevar levemente sus tasas en éste y durante 2018. A pesar de esto último, diluida la inflación interna, Banxico tendría margen para bajas sus tasas.

Banxico bajaría su tasa asumiendo varias cosas: leve alza en la tasa de la FED, cierto orden en el mercado de cambios, un relativo éxito en la renegociación del TLCAN, así como un ambiente político-electoral relativamente tranquilo. De lo contrario, en presencia de choques externos y/o internos, los mercados financieros se ajustarían rápidamente.

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.