Si el año pasado la economía de México enfrentó retos importantes y pudo sortearlos, para este año la coyuntura luce más retadora y la incertidumbre se acrecienta más por factores externos que por internos. Los mercados financieros locales pueden resentir significativamente, pese a que la economía ha desarrollado cierta fortaleza como para sobrellevar un eventual fracaso de la renegociación del TLCAN, la reforma fiscal en Estados Unidos, las alzas en las tasas de interés de la FED, entre otros.

Por lo pronto, el mercado cambiario local se recupera momentáneamente al cotizarse el dólar interbancario en 18.80 pesos, una apreciación de más de 5% con relación a su máximo relativo del 27 de diciembre. Lo anterior por dos factores: primero, porque el dólar se ha depreciado alrededor de 4% en las recientes tres semanas; segundo, más recientemente, el Peso mexicano se ha apreciado en respuesta a la declaración del presidente Trump sobre ser un tanto más flexible en relación a la renegociación del TLCAN en vista de que México enfrentará un proceso electoral en este año. Mientras tanto, los precios del petróleo sostienen su tendencia ascendente, al ubicarse la mezcla de exportación en más de 59.2 dólares por barril al iniciar esta semana, además de que el nivel de riesgo país se mantiene en 185 puntos base para el JPM EMBI+.

A nivel de la actividad económica, cifras finales señalan que en 2017 el empleo vía los trabajadores asegurados en el IMSS creció un promedio de 4.4%, la mayor tasa desde 2012, generándose durante el año 801 mil nuevos puestos de trabajo formales en el sector privado, la mayor cifra desde 1996. El empleo ha evolucionado bien en este sexenio, habiéndose generado en estos primeros cinco años de gobierno un total de casi 3.6 millones de nuevos puestos, un récord histórico. La reforma laboral ha dado resultados, estimándose para este año cerca de 850 mil nuevos empleos, asumiendo que la economía mejora un tanto su crecimiento, de 2.1% en 2017 a 2.4% en 2018.

Por su parte, y en sentido contrario, la producción industrial retrocedió 1.6% anual en noviembre, su peor cifra desde septiembre de 2016, afectado nuevamente por la constante caída de la minería (-8.5%), así como por la caída inesperada de 5.2% en la construcción. En cambio, las manufacturas crecieron 2.2% anual, impulsada aún por la recuperación industrial en Estados Unidos vía nuestras exportaciones, aunque revelan también cierta desaceleración en los meses recientes. Asimismo, la inversión fija extiende su trayectoria negativa, al retroceder 3.2% anual en octubre, una mala cifra que afecta el potencial del crecimiento económico, aunque, al menos por ahora, el consumo y los servicios siguen creciendo a tasas aceptables.

Para este año, la producción industrial podría mostrar cierta recuperación, especialmente en su segmento manufacturero, apoyado por el ascenso de la economía norteamericana, aunque la inversión se mantendría en terreno negativo, dada la coyuntura compleja que enfrenta el país: TLCAN, alzas en las tasas de la FED, reforma fiscal en EU y las elecciones internas. La inversión estará en un compás de espera, a ver las definiciones en cada tema.

John Soldevilla|Chief Economist, Engenium Capital

John Soldevilla

Economista con Maestría en Planeación y Desarrollo por el CIDE, así como diversos postgrados en Econometría.
Catedrático por 19 años con más de 20 años de experiencia en el sector financiero.
Especialista en el monitoreo de la economía y el riesgo para las industrias.